ORTOGRAFOBIA

 

Reír para no llorar

 

Por Maite Glaría

 

—Oye, Hipertrofita, ¡no te vayas a caer de la valla y romperte la cabeza, por favor!

—Ay, Academiuska, ¿a qué viene eso?

—Es que leí un comentario tuyo en Facebook en el que le decías a alguien: «Que te valla bien». Y vaya, me dio como un retortijón de estómago de momento.  VAYA es la primera persona singular y también la tercera persona singular del modo subjuntivo, y la tercera persona singular del modo imperativo del verbo IR.  VALLA es una tapia, muro o cerca.

—¡Oh!, es que no me di de cuenta, amiga, ya sabes, escribiendo rápido, pero qué bueno que me ratificas.

—Espera, espera, Hipertrofita. No se dice «me di de cuenta», esa «de» sobra, se dice «No me di cuenta» y tampoco debes decir en este caso «me ratificas», sino «me rectificas».

—Ay, amiga qué sería de mí sin ti. Por ejemplo, ahora me entero de que se dice retortijón y yo siempre digo retorcijón; ay, Academiuska, qué pena que tengas una amiga tan bruta como yo.

—No, no, no, querida Hipertrofita, no eres bruta, solo que no pones cuidado al escribir o al hablar, pero eso, si tú quieres, tiene solución. Y no te preocupes, en este caso se puede decir lo mismo «retortijón» que «retorcijón».

—Ah, qué bueno que no he estado metiendo la pata, jajajaja.

—Mira, VAYA y VALLA son palabras homófonas, es decir, suenan igual pero NO se escriben igual y NO significan lo mismo, así tenemos: echo (verbo “echar”), hecho (verbo “hacer”), abría (verbo “abrir”), habría (verbo “haber”), tuvo (verbo “tener”), tubo (objeto largo y hueco) y muchas más.

Pero hay otras palabras que tienen doble ortografía, es decir, dos formas correctas de escribirse, te puedo mencionar: bisnieto y biznieto, cinc y zinc, exiliado y exilado, folclore y folclor (pero si vas a usar floklore, debes escribirla en cursiva porque es una palabra extranjera), y muchísimas más, aunque siempre hay una forma que se prefiere.

—Muy interesante, amiga.

—Y recuerda, Hipertrofita, como dicen por ahí: «La mala ortografía es una enfermedad de transmisión textual». ¡Protégete!

—Sííííííií, gracias, mi docta amiga, un abrazo, pero virtual, claro, tenemos que seguir cuidándonos de la pandemia porque, aunque muchos no le hagan caso, lamentablemente, ese virus tiene una maldita corona que sigue matando personas.