Miro Stefanovic, un caricaturista rebelde

 Francisco Puñal Suárez

 

Tuve el gusto de conocer personalmente al pintor y dibujante serbio Miro Stefanovic, cuando recibió el Gran Premio en el XV PortoCartoon, en 2013, por su extraordinaria obra titulada “Naufragio”, con el tema central “Libertad, Igualdad y Fraternidad”.

 

“Mi dibujo –me comentó Miro en aquella ocasión- refleja el estado de la sociedad actual. El dinero es la nueva deidad que gobierna el mundo. Todo se ha hundido por la avaricia y el dinero».

Graduado en la Escuela de Bellas Artes de Belgrado, Miro desde el principio sintió mucho interés por la pintura y la caricatura. Ha realizado exposiciones personales en prestigiosas galerías y ha ganado numerosos premios internacionales en eventos realizados en Portugal, Japón, Bélgica, Italia, Serbia, Corea del Sur, China, Irán, Escocia, Holanda, Israel, y otros países, donde ha demostrado la condición artística de la caricatura.

 

“El humor y la sátira –añadió- no pueden cambiar la sociedad, pero ayudan a que la gente piense en las cosas que deben ser cambiadas. Cualquier persona no tiene que ser especialmente educada para entender el mensaje que lleva una caricatura. A veces la sátira puede influir en los lectores, y eso es algo”.

Con su libro “Eclipses”, editado en el 2017, Miro ratificó su condición de observador crítico de la realidad, al seguir las causas y consecuencias de las actuaciones de los líderes políticos mundiales, con una colección de caricaturas realizadas en los últimos años, y que no se habían publicado hasta ahora, con excepción de unas pocas que participaron en certámenes internacionales de humor gráfico.

 

 

“Hoy en día –me dijo Miro- hay muchos “eclipses” en nuestras vidas que nos impiden una vida normal cada día, nos afectan nuestra psique, el estado de ánimo, y nuestro desarrollo como seres humanos”.

Al apreciar su obra, con una mirada propia y valiente, uno constata el valor de los dibujos de Miro y su perseverancia para animar a los lectores y despertarlos, estimular, provocar incluso una especie de reacción, de mirarse en el espejo.

 

 

Miro no realiza caricaturas para hacer reír. Él no quiere fomentar la hipocresía ni el cinismo Él sabe que es difícil ser satírico y sobrevivir en el campo de la caricatura en su país, donde la mayor parte de los medios de comunicación propiedad de extranjeros de países de la UE no le publican sus obras, y donde predomina la edición de caricaturas de “humor neutro” que realizan los dibujantes para sobrevivir, asociados a tiempo parcial a muchos diarios con un salario regular.

 

“Hoy, a pesar de que la inmoralidad y la codicia compran con dinero la justicia y justifican arbitrariedades y abusos, la revelación de la verdad que denuncia tales hechos sigue siendo la motivación de mi obra”- finaliza.