Aloyma Ravelo

Muchas veces me he puesto a pensar en la obsesión de un nutrido grupo de mujeres de diversas edades que se someten a esa cirugía de agrandamiento de mamas, costosa y por demás dolorosa, entre otras razones para lucir sexi y ser más atractivas a los ojos de los varones.
El instinto femenino nunca se equivoca.

Lean esta historia:
Resulta que algunos estudios dicen demostrar que los hombres que tienen una fijación especial por los senos de las mujeres podrían alargar hasta cinco años más su vida.

Según la doctora Karen Weatherby, gerontóloga y líder de la investigación, un ratico por día es suficiente. Ella argumenta que sólo mirar diez minutos los encantos de una mujer bien dotada es casi equivalente a 30 minutos de ejercicios aeróbicos.

Crealo o no lo crea, es derecho de los lectores, sin embargo, ¿qué cuesta probar? He aquí el argumento uno.

El argumento dos, viene con otras referencias, por ejemplo, la investigación realizada por un grupo de médicos de tres hospitales de Frankfurt que llegaron a esta conclusión tras estudiar la salud de 200 pacientes masculinos.

Al parecer, a la mitad de los pacientes se los instruyó para que observaran fijamente los senos de las mujeres y a la otra mitad se les prohibió esa posibilidad. El estudio concluyó que aquellos varones que miraron con arrobo y se deleitaron con esa zona del cuerpo femenino, tenían menos problemas de enfermedades coronarias.

Vuelvo y te repito: Crealo o no lo crea. Pero en sexualidad hay muchos escondrijos por saber. Y va y funciona la técnica.
Yo no apuesto por la seriedad y veracidad del estudio, pero jugando y erotizando a veces se descubren resultados sorprendentes.

Y si no se mejoró del corazón, la diversión también vale.