EL TAMAÑO, ¿IMPORTA?

 

 

Aloyma Ravelo

 

 

Dicen algunas mujeres que el corazón de los hombres está en su pene. Que ellos se encuentran bien y orgullosos mientras su falo funcione a la hora precisa, en el momento adecuado, y tenga las proporciones capaces de despertar un ¡wow!

Por principio, no comparto esa aseveración tan rotunda. Conozco hombres que su corazoncito late al ritmo de su corazón, resultan maravilla en cuanto a demostrar afectos, ternuras y otras cosillas. En lo particular, estoy convencida que no importan las dimensiones del barco, sino la destreza del capitán.

Sin embargo, es cierto que muchas veces, este asunto del tamaño se lo toman en serio no pocos varones que centran alma, corazón y vida en sus genitales.

Tales especulaciones se basan en la idea errada de que un pene grande es capaz de producir mayor placer, y por esta razón, lo prefieren las mujeres. Un gran fiasco suele aparecer cuando, con el correr de los años y la experiencia, se enteran de que el placer sexual femenino no está asociado al tamaño de nada, y sí al tamaño de los arrullos y las ternuras, al tiempo dedicado a las caricias íntimas, a la comunicación, y –sobre todo- a la “transfusión” de goces mutuos.

MIRADO POR LAS MUJERES

La doctora Marta Rajtman, sexóloga argentina, realizó una investigación titulada: “Complejo del pene pequeño, una mirada femenina”. Ella hizo algunas indagaciones acerca de: ¿El tamaño realmente importa? Las respuestas de las mujeres oscilaron desde: “más grande es mejor” a “más pequeño es mejor”, y las más de las veces “lo normal es mejor”, entendiendo como normal, una medida intermedia.

Cuando preguntó más detalles, centímetros, por ejemplo, arribó a algunas conclusiones teniendo en cuenta el relato y la edad de las féminas interrogadas.

El tamaño que una mujer desea o prefiere depende a menudo de su situación presente o de la actividad sexual que ella está planeando. Comenta y agrega la doctora que, si la mujer está pensando en el coito vaginal por primera vez, probablemente cualquier pene le va parecer grande e intimidatorio; si la mujer está previendo el coito anal, puede tomar su decisión de practicarlo, basada en el tamaño del miembro de su compañero. Si ella quiere estimular oralmente a su pareja puede preferir un pene pequeño porque uno grande puede causarle ahogo o dolor en los músculos de la mandíbula.

La sexóloga se pregunta si hay bases físicas para que algunas mujeres prefieran el pene grande, y cree que la respuesta es sí. Esto tiene poco o nada que ver con la longitud del pene, pero sí con su circunferencia. Un pene grande es a menudo grueso además de largo.

Mientras que los varones pueden enorgullecerse de la longitud de su pene, su grosor probablemente sea de más importancia para la mujer, ya que las terminaciones nerviosas de la vagina son más abundantes a la entrada de la misma, por ende la estimulación se produce en ese lugar. Es además una cavidad elástica, que se adapta a toda medida o necesidad, y es el clítoris la zona más sensible. Suponiendo exista el punto G, éste se localiza dentro de los 4 ó 5 cm del orificio vaginal. Cuanta más presión se ejerce sobre esas estructuras, más agradable puede ser el coito para la mujer. Por otro lado, estimular el cuello uterino con un pene muy largo, puede ser absolutamente molesto y doloroso, afirma por último la sexóloga. De esto, muchas mujeres tienen experiencia.

ALGUNAS LO PREFIEREN…

Como en la casa del señor hay de todo, resulta que también existen mujeres que dicen “necesitan ser llenadas” con un pene grande que estire su vagina. Cuanto más grande, más satisfechas se sienten, experimentando orgasmos muy intensos. En ciertos casos, ni el más grande de los penes es lo suficientemente grande para cubrir sus necesidades, porque es algo psicológico o más bien patológico.

En este muestrario, abundan mujeres que prefieren un pene pequeño.  Pueden disfrutar de una variedad de posiciones que el pene grande dificulta. Además, sienten que es más cómodo y nunca les produce molestia.

Otras féminas, por su parte, este asunto del tamaño no les da frío ni calor. Saben que independientemente de sus dimensiones, puede estimular correctamente la entrada vaginal y el clítoris, generando un gran placer. Y para ellas eso es lo que importa.

Así las cosas, no hay consenso. Aunque se puede apuntar, según criterios especializados, que la mayoría prefiere el estándar, y todo indica que es el varón quien está más preocupado por el tamaño de su pene, que nosotras.

De no mediar una enfermedad, amputación traumática, un carcinoma epidermoide, o alguna anomalía congénita como por ejemplo un micropene, (2 ó 3 cm) que resulta raro, la verdad es que los varones están presionados más por el mito que por otra cosa.

Mientras existan los prejuicios y esa sarta de leyendas, nunca habrá una respuesta apropiada a la pregunta: ¿importa el tamaño? Evidentemente, el tamaño importa, más a los propios hombres que a las mujeres. Y es que este sentir y pensar, tiene grandes influencias culturales, raciales, históricas y sociales.

Por último, un consejo oportuno a los varones: sea buen timonel y puede entonces reírse de los peces de colores.