APOLO 11 NO DESCENDIÓ EN LA LUNA,

SI NO EN EL FAMOSO CRÁTER DE CHUCUL

 

Jericles Elder Garcia

Nuestro equipo de investigación, siguiendo el rastro de una denuncia anónima, viajó a la NASA para develar el gran misterio: La Apolo 11, en 1969, ¿fue o no fue a la Luna?

En base a una serie de entrevistas que realizó nuestro equipo en Estados Unidos, donde sufrió aprietes de la CIA, el FBI, la NASA, el Ku Klux Klan y la DEA para que la verdad no saliera a la luz, los muchachos regresaron del Gran País del Norte con una asombrosa revelación, sobre datos aportados por fuentes hiper-recontra- chequeadas.

Y esa revelación, que puede cambiar el curso de la historia, es que la Apolo 11 jamás viajó a la luna y Armstrong, Aldrin y Collins fueron unos chantas que se transformaron en héroes gracias a la estafa más escandalosa que registró la humanidad en todos los tiempos.

Y eso no es nada, porque ahora viene lo mejor… ¡La filmación que emocionó miles de millones de personas aquel 20 de julio de 1969, se filmó en un campito de Chucul, muy cerca de Río Cuarto!

La historia es así: hace miles de años, un meteorito cayó en Chucul formando un cráter tremendo, cráter que actualmente puede verse tranquilamente desde un dron.

Las autoridades de la NASA, que ya tenían pensado realizar la estafa, creyeron que era el lugar adecuado para simular el viaje a la Luna y enviaron una delegación de la estación aeroespacial más importante del mundo a contactarse con el intendente de la población, para que les diera luz verde para filmar allí el alunizaje de Apolo 11. Para que les cediera la locación, prometieron hacer generosas donaciones a la localidad, que por supuesto nunca se concretaron.

Lo increíble es que, para ahorrar costos, trajeron a Chucul sólo el equipo de filmación y la nave espacial, ya que por razones presupuestarias Armstrong, Aldrin y Collins nunca salieron de Estados Unidos, y fueron reemplazados por tres habitantes de Chucul que se pusieron el traje y la escafandra, e hicieron el simulacro del alunizaje.

Osvaldo Bringas, que hizo de Armstrong en aquella oportunidad, tuvo que aprender durante seis meses la frase en inglés “Un gran paso para el hombre, un paso pequeño para la humanidad”. Pero como le salía champurreado, finalmente tuvo que ser doblado al inglés.

Damaso Sotomayor, peón rural correntino que fue elegido en el casting para hacer de Aldrin en la farsa del alunizaje, cuenta que “aunque sabía que todo era falso, igual me emocioné ¡y cuando Armstrong pisa la superficie lunar pegué un sapucay tremendo, chamigo! ¡Y salió al aire en la transmisión, si alguien puede ver esas imágenes en YouTube lo puede comprobar!, afirmó el paisano, acodado en el mostrador del bar

Y hay una tragedia rodeando este hecho, porque Saturnino Galarza, que hizo del astronauta Collins, se sintió tan defraudado el saber que él no bajaría de la nave espacial y no pisaría suelo lunar, que amenazó con llamar a  la prensa y deschavar toda la verdad. Dos mastodontes del servicio de Inteligencia que participaban del proyecto se lo llevaron atrás de la estación de trenes de Chucul, y nunca volvió a saberse de él.

Al irse, la NASA borró todo rastro de la estafa.

Sólo dejaron allí la nave espacial falsa, que el intendente cuando todo terminó colocó como una atracción más en la placita principal del pueblo, junto al tobogán, las hamacas y el sube y baja, haciendo las delicias de los niños, hasta que en el año 2013 tuvieron que retirarla, porque estaba muy oxidada y era peligroso para los pibes.

En Estados Unidos entrevistamos a Charly Moon, Director de la Nasa, que en un sinceramiento poco común (posiblemente debido al avanzado estado de ebriedad que exhibía cuando accedió a este reportaje) nos confesó lo siguiente:

“Déjense de joder! ¡Todo lo que se ve en el espacio es falso! ¡Los satélites, las naves espaciales, las sondas, las estaciones orbitales, todo es una gran farsa! ¡Hasta las brujas en sus escobas, o Papá Noel con su trineo que algunos ven cruzar el cielo son falsos! ¡Argentino Luna no existe! ¡El algodón Estrella es falso!”, nos dijo Charly, que además de conducir la agencia aeroespacial más grande del mundo, es un activo militante terraplanista, y por si fuera poco es miembro vitalicio de Alcohólicos Anónimos.